PADRETILARAN

Obispo de Tilarán-Liberia contundente contra los progre: ““No es lo mismo criar pollitos con un bombillo que con una gallina (…) El ser humano necesita al papá y a la mamá. Hay mucha homosexualidad porque ha fallado la figura paterna.

“Ahora a cualquier cosa le llaman familia”, reclamó monseñor Manuel Eugenio Salazar.

El obispo de la diócesis de Tilarán-Liberia, monseñor Manuel Eugenio Salazar, dijo hoy que “ahora a cualquier cosa le dicen familia” y al mismo tiempo aseguró que “una mujer con un perro o con 15 gatos no es familia”.

Monseñor hizo la afirmación durante la homilía de la misa que celebró este 31 de diciembre, durante la tradicional Pasada del Santo Cristo de Esquipulas desde la comunidad de San Juan a la localidad del Arado, en Santa Cruz de Guanacaste.

Según el plan de Dios, la familia es papá, mamá, hijos y nietos. Macho y hembra, explicó monseñor. “Hoy en día cualquier cosa es familia. Una mujer con un perro ya se autodeclaran familia. Le presento a mi familia y son como 15 gatos”.

“No. Para nosotros los cristianos, según el plan de Dios, la familia es papá, mamá e hijos. Ese es el concepto que hay que defender, al que hay que aspirar”, comentó monseñor Salazar.

También se refirió la homosexualidad. “No es lo mismo criar pollitos con un bombillo que con una gallina (…) El ser humano necesita al papá y a la mamá. Hay mucha homosexualidad porque ha fallado la figura paterna.

“O no está el papá o si está es un ogro. Dos más dos es cuatro. Casi siempre eso produce homosexualidad”, agregó monseñor alentando a la promoción de las pastorales familiares en las parroquias del país.

“La familia es clave, es fundamental para el mundo, la sociedad, el país, la iglesia. Es la piedra angular. Es el fundamento de todo. En la familia se juega el destino de un país, el futuro de la iglesia. Entendámoslo. Por eso hay que cuidar, luchar, valorar a la familia.

“Es como en una finca que no hay agua en donde surge la vida. Una sociedad en donde no se valora la familia es como una familia que no valora sus manantiales. Sin agua no hay vida, sin familia no hay sociedad”, analizó el sacerdote.